sábado, 13 de julio de 2013

Las Emociones: Radical Vs Emocional... Por Lcdo. Héctor Ojeda

El término emoción proviene del verbo latín moveré, que significa moverse,  movimiento a o sugiriendo; de modo que en toda emoción hay una tendencia a la acción. Las emociones son en esencia, impulsos que nos llevan a actuar, es decir, programas de reacción automático que tiene el ser humano.
Las emociones son el gran continente inexplorado de la psicología científica, por tal razón, han surgido en los últimos años una gran cantidad de libros de autoayuda, con opiniones clínicas con poco fundamento.
Ante esa realidad, existe una creciente pérdida del control de las emociones, además de un alto grado de torpeza emocional, que se evidencia en los constantes hechos noticiosos que a diario reflejan situaciones alarmantes y crónicas producto de la rabia y la desesperación galopante del ser humano.
Pero, ciertamente nadie está a salvo de esa marca errática de anécdotas y arrepentimientos que se observan en el accionar de las personas, por medio del malestar emocional causante entre otras cosas, por el incremento de la depresión en todo el mundo.
En ese sentido, está a la vista de todos, una crisis emocional colectiva, en la que los centros emocionales del cerebro ante múltiples situaciones, incitan al ser humano  a la rabia o al llanto, a la guerra o al amor.
Por lo cual, hay que tratar de buscar el dominio emocional, entre dos tendencias contrapuestas, por una parte, la creciente calamidad de nuestra vida emocional y la otra, la constante búsqueda soluciones sumamente esperanzadoras.
Para lo cual, debemos actuar con inteligencia, o según los especialistas en la materia, con el corazón del ser humano “El Coeficiente Intelectual”, que es un dato genético que no puede ser modificado por la experiencia vital.
Entonces, se puede definir la inteligencia emocional, como las habilidades entre las que se destaca el autocontrol, el entusiasmo, la perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo. La inteligencia emocional constituye el vínculo entre los sentimientos, el carácter y los impulsos morales.

Autocontrol y Altruismo

Esas dos acciones emocionales son las actitudes morales que el ser humano necesita en estos tiempos, para atacar el radicalismo y violencia desatada en las sociedades, donde el hombre sobrevive a la crisis emocional de que la mencionábamos anteriormente.
Por eso, se dice que el poder de las emociones es extraordinario, porque nos permiten afrontar situaciones demasiado difíciles, que ameritan ser resultas exclusivamente con el intelecto. Por ello, cada emoción nos predispone de un modo diferente a una acción.
Con la evolución del hombre se ha determinado que las emociones han terminado integrándose al sistema nervioso en forma de tendencias innatas y automáticas del corazón. En los momentos en el que el ser humano se ve arrastrado por las emociones, su inteligencia se ve francamente desbordada.
Por lo que de todas las limitaciones impuestas por la sociedad, la razón se ve desbordada de tanto en tanto por la pasión. El ser humano tiene dos mentes, una que siente y otra que piensa y esas dos formas interactúan para concluir la vida mental.
La mente racional es la modalidad de comprensión de lo que el ser humano suele ser consiente. Por su parte, cuando más intenso sea el sentimiento, mas dominante es la mente emocional y más ineficaz es en consecuencia a la mente racional.
Estas dos mentes en la mayor parte del tiempo operan en estrecha colaboración, entrelazando sus distintas formas de conocimiento para guiar al hombre. Es decir, existe un equilibrio entre la mente racional y la emocional.
La emoción alimenta y da forma a las operaciones de la mente racional, por lo que el ser humano debe trabajar en accionar sus actitudes morales de manera racional y que a través de lo emocional, permita transformar su entorno a sociedades más vivibles, con personas pensantes capaces de tolerar la diversidad moral existente en el mundo actual.


Referencia: Daniel Goleman. La Inteligencia Emocional 

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