domingo, 14 de julio de 2013

La Naturaleza de la Inteligencia Emocional... Por: Lcda. Adriana Rivero

Para entender el origen de la Inteligencia Emocional es necesario saber que las emociones, sentimientos y las sensaciones del ser humano son controladas en el Sistema Límbico, específicamente en el Hipocampo del cerebro, mientras tanto, el desarrollo intelectual, cognitivo y racional es manejado por el Cerebro Triuno con mayor exactitud en la Corteza del Lóbulo Frontal.

Hablar de Inteligencia Emocional es  analizar el Libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman, quien en el capítulo 2 de su producción literaria refleja la naturaleza de la misma. Goleman realiza un reconocimiento al Coeficiente Intelectual como aquel que puede ser medible y permite comprobar el nivel de inteligencia de una persona. Establece que el coeficiente intelectual parece aportar tan solo un 20% de los factores determinantes del éxito.
Por su parte, el autor define la Inteligencia Emocional como la combinación de la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que las angustias interfiera con nuestras facultades racionales, así como la capacidad de empatizar y confiar en los demás.
Si bien es cierto, que las emociones juegan un papel fundamental en el ser humano, en las organizaciones se convierte en una herramienta de determinación y conocimiento de su entorno y de sí mismo. Saber controlar las emociones en el mundo organizacional es una ventaja diferencial para identificar los puntos vulnerables o provechosos del personal que la conforma.
Goleman comenta que las personas que han desarrollado adecuadamente las habilidades emocionales suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales que determinan la productividad. Quienes, por el contrario, no pueden controlar su vida emocional se debaten en constantes luchas internas que socavan su capacidad de trabajo y les impiden pensar con la suficiente claridad.
Para ser inteligentes emocionalmente es necesario entender o reconocer las emociones personales, el autor en su descripción de la naturaleza de la inteligencia emocional hace énfasis que existen 20 tipos de inteligencia y una de ellas y la más importante es la inteligencia interpersonal subdivida en las habilidades de liderazgo, aptitud de establecer relaciones y mantener las amistades, capacidad de solucionar conflictos y habilidad para el análisis social.
Entonces, la inteligencia interpersonal  se define como la capacidad de discernir y responder apropiadamente a los estados de ánimo, temperamentos, motivaciones y deseos de las demás personas.
El autor en este capítulo de su libro, define que existen cinco importantes competencias en el área de la inteligencia personal, presentadas a continuación:
1)    El conocimiento de las propias emociones, basada en la capacidad que tiene el individuo de identificar y reconocer un sentimiento. Las personas que tienen una mayor certeza de sus emociones suelen dirigir mejor sus vidas.
2)    La capacidad de controlar sus emociones: entiéndase controlar las emociones y adecuarlas al momento.
3)    La capacidad de motivarse uno mismo: Las personas que tienen esta habilidad suelen ser más productivas y eficaces en todas las empresas que acometen.
4)    El reconocimiento de las emociones ajenas: Las personas empáticas suelen simpatizar con las señales sociales sutiles que indican que necesitan o que quieren los demás y esta capacidad las hace más aptas para el desempeño de vocaciones.
5)    El control de las relaciones: como herramienta fundamental para conocer al prójimo.

Finalmente, entender el mundo de la Inteligencia Emocional es una herramienta provechosa para las organizaciones de hoy. Por ejemplo, Goleman perfila a hombres y mujeres con inteligencia emocional. Describe, que los hombres que poseen una elevada inteligencia emocional suelen ser socialmente equilibrados, extrovertidos, alegres, poco predispuestos a la timidez y a rumiar sus preocupaciones. Demuestran estar dotados de una notable capacidad para comprometerse con las causas y las personas, suelen adoptar responsabilidades, mantienen una visión ética de la vida y son afables y cariñosos en sus relaciones. Asimismo, su vida emocional es rica y apropiada; se sienten, en suma; a gusto consigo mismos, con sus semejantes y con el universo social en el que viven.
Entre tanto, las mujeres emocionalmente inteligentes tienden a ser enérgicas y a expresar sus sentimientos sin ambages, tienen una visión positiva de sí mismas y para ellas la vida siempre tiene un sentido. Al igual que ocurre con los hombres suelen ser abiertas y sociables, expresan sus sentimientos adecuadamente y soportan bien la tensión. Su equilibrio social les permite hacer rápidamente nuevas amistades, se sienten lo bastante a gusto consigo mismas como para mostrarse alegres, espontáneas y abiertas a las experiencias sensuales.

No olviden que una persona con inteligencia emocional es aquella que simplemente sabe equilibrar sus emociones, controlarlas y saber manejarlas acorde con la situación y que dichas premisas son herramientas de mucho provecho en las organizaciones de hoy.

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